La autora Alice Kellen tiene un talento para entretejer historias románticas con la intención de mostrar lo maravilloso de las segundas oportunidades. En “El día que dejó de nevar en Alaska”, la protagonista, Heather, termina en un pueblo de Alaska llamado Inovik Lake, donde conoce la amabilidad de su vecino John, quien entrena perros de trineo y, además, le consigue un trabajo como mesera en el que uno de los dueños, Nilak, parece odiarla.
Seguir leyendoEmily Alvarado
Escritora