Libros 22 julio, 2026

[Reseña]: El hombre en busca de sentido.

El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl.
  • Voto autor

    5

¿Es posible encontrar sentido incluso en medio del peor sufrimiento? Esa es la pregunta que recorre El hombre en busca de sentido, el célebre testimonio del psiquiatra austríaco Viktor Frankl, superviviente de cuatro campos de concentración nazis, entre ellos Auschwitz. Escrito en apenas nueve días y publicado en 1946, el libro no pretende conmover únicamente por el horror que describe. Su propósito es más profundo: comprender qué permite a un ser humano seguir adelante cuando prácticamente todo le ha sido arrebatado.


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El hombre en busca de sentido: la libertad que nadie puede arrebatar

¿Es posible encontrar sentido incluso en medio del peor sufrimiento? Esa es la pregunta que recorre El hombre en busca de sentido, el célebre testimonio del psiquiatra austríaco Viktor Frankl, superviviente de cuatro campos de concentración nazis, entre ellos Auschwitz. Escrito en apenas nueve días y publicado en 1946, el libro no pretende conmover únicamente por el horror que describe. Su propósito es más profundo: comprender qué permite a un ser humano seguir adelante cuando prácticamente todo le ha sido arrebatado.

Frankl perdió a sus padres, a su hermano y a su esposa embarazada. Perdió su nombre y fue reducido a un número tatuado en el brazo. Perdió sus pertenencias, su ropa y hasta el manuscrito de un libro en el que había trabajado durante años. Sin embargo, en medio del hambre, el frío y la constante cercanía de la muerte, observó algo que terminaría convirtiéndose en el eje de toda su obra: las personas no reaccionaban de la misma manera ante el sufrimiento.

Mientras algunos se abandonaban a la desesperanza y dejaban de encontrar razones para seguir viviendo, otros conseguían aferrarse a algo que les permitía resistir un día más. A veces era el recuerdo de un ser querido. Otras, una tarea pendiente, un sueño por cumplir o simplemente la decisión de no permitir que las circunstancias destruyeran aquello que seguía intacto en su interior.

«Todo puede serle arrebatado al hombre salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de su actitud ante cualquier circunstancia, la elección de su propio camino.»

De esa experiencia surgiría la logoterapia, la corriente psicológica fundada por Frankl tras la guerra. Su planteamiento resulta tan sencillo como revolucionario: la principal motivación del ser humano no es la búsqueda del placer, como proponía Freud, ni la búsqueda del poder, como sostenía Adler, sino la búsqueda de sentido.

Según Frankl, ese sentido puede encontrarse de tres maneras: a través de aquello que creamos o aportamos al mundo, a través del amor que sentimos por otras personas y, finalmente, mediante la actitud con la que enfrentamos aquello que no podemos cambiar. Esta última forma de encontrar significado no fue para él una teoría desarrollada desde la comodidad de un despacho. Fue una verdad descubierta en las circunstancias más extremas imaginables.

Uno de los pasajes más reveladores del libro muestra cómo, incluso en los momentos más oscuros, algunos prisioneros conservaban la capacidad de conmoverse ante una puesta de sol o de compartir su último trozo de pan con alguien más necesitado. No porque el sufrimiento hubiera desaparecido, sino porque habían encontrado una razón que les permitía soportarlo. Esa es quizá la enseñanza más poderosa del libro: el sentido no elimina el dolor, pero puede darle una dirección.

El hombre en busca de sentido no es una lectura cómoda. Tampoco ofrece fórmulas rápidas ni respuestas simplistas, como ocurre con gran parte de la literatura de autoayuda contemporánea. Lo que ofrece es algo mucho más valioso: el testimonio de alguien que atravesó el límite de la experiencia humana y descubrió que incluso allí existe una libertad que nadie puede arrebatar. La libertad de decidir quién queremos ser frente a aquello que nos sucede.

Casi ochenta años después de su publicación, el libro continúa vendiéndose por millones de ejemplares y sigue figurando entre las obras que transforman la manera en que muchas personas entienden su propia vida. Quizá porque la pregunta que Viktor Frankl se hizo entre alambradas y barracones sigue siendo la misma que todos enfrentamos en algún momento:

¿Qué sentido puede sostenernos cuando todo parece derrumbarse?

Y, en última instancia:

¿Para qué —o para quién— vale la pena seguir adelante?

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Sobre el autor

Emily Alvarado

Escritora

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