¿Quién no se ha comparado alguna vez y ha sentido el miedo de no estar donde “debería” estar?
Esa es la primera pregunta que se me viene a la mente cuando vi por primera vez “En busca del destino” (Good Will Hunting), Will vive rodeado de gente que, según los estándares sociales, “va por delante”: títulos, carreras claras, prestigio. Él tiene un talento extraordinario, pero no sigue ese camino. Y ahí aparece la trampa: medir su valor con la regla de otros.
Películas
Cuando la muerte atraviesa una familia, solo quedan dos caminos: romperse o transformarse. Hamnet habla de ambos.
Si alguna vez alguien te pregunta por qué sigues insistiendo en el arte, por qué dedicar tiempo a algo que no siempre da dinero ni certezas, llévalo a ver Hamnet. Esta película es un recordatorio devastador y, al mismo tiempo, profundamente hermoso de que el arte no existe para ser rentable, sino para dar forma a aquello que duele, a lo que no sabemos nombrar. El arte transforma el dolor en algo compartido, en un lenguaje común donde otras almas pueden reconocerse y sentirse menos solas.
Seguir leyendoYa no hacen películas basadas en libros como antes.
O al menos eso es lo que solemos pensar quienes hemos visto cómo, durante años, muchas adaptaciones parecían empeñadas en traicionar la esencia de la obra original. Por eso, acercarse a esta película venía acompañado de cierta desconfianza. Y, sin embargo, contra todo pronóstico, la experiencia termina siendo una grata sorpresa.
Seguir leyendoEden: La historia que confirma que empezar de nuevo no borra nuestros viejos errores.
Eden se convierte en un retrato despiadado de lo que somos cuando la comodidad desaparece. La película desmonta cualquier ilusión sobre la fortaleza de la sociedad y deja al descubierto que, en el fondo, seguimos movidos por impulsos básicos: protegernos, sobrevivir, conservar lo poco que creemos nuestro. No hay heroísmo disfrazado.
Seguir leyendoFrankestein: Intentar llenar un hueco con vida prestada
La versión de Frankenstein de Guillermo del Toro es un ejemplo perfecto de ello. Él entiende que la historia nunca fue sobre desafiar a la muerte. La obsesión de Víctor no nace del deseo de vencer lo inevitable, sino de un duelo que no sabe cómo nombrarse. Intenta llenar un hueco con vida prestada, y en ese acto se le olvida lo esencial: que ninguna creación puede sostenerse sin ternura.
Seguir leyendo[Opinión]: La peor persona del mundo (2021, Joachim Trier)
La peor persona del mundo no habla realmente de alguien malo, sino de alguien humano. Muy humano. Julie, la protagonista, representa ese caos interior que muchos sentimos cuando intentamos entender quiénes somos y qué queremos hacer con nuestras vidas. Es una historia sobre perderse, sobre dudar, sobre cambiar de dirección sin tener un mapa claro. Y también sobre perdonarse por no tenerlo.
Seguir leyendoAún estoy aquí – Una historia de resistencia, amor y memoria
«Aún estoy aquí” (Ainda Estou Aqui), dirigida por Walter Salles, es mucho más que una película basada en hechos reales. Es una experiencia emocional que atraviesa generaciones, un homenaje silencioso pero poderoso a todas las mujeres que han sostenido el mundo en medio del colapso.
Seguir leyendo[Opinión] : Cómo hacerse millonario antes de que muera la abuela.
Hay películas que, sin grandes efectos ni promociones ruidosas, logran hablarle al alma. Esta es una de ellas. Una historia sencilla, sí, pero tejida con hilos tan reales y tan humanos que uno no puede evitar sentirse parte de ella. Es la historia de muchas familias, especialmente de aquellos abuelos y abuelas que con sus manos arrugadas y sus miradas pacientes han sostenido generaciones enteras sin pedir nada a cambio.
Seguir leyendo«Common People», una mezcla de humor negro, distopía demasiado cercana y una crítica social que no necesita exagerar demasiado para resultar aterradora.
“Common People” es, sin duda, el mejor episodio de Black Mirror en años. Una mezcla de humor negro, distopía demasiado cercana y una crítica social que no necesita exagerar demasiado…
Seguir leyendoAnora: un cuento de hadas sin final feliz, pero con una verdad demoledora
Hay películas que entretienen, otras que emocionan, y luego está Anora, que te deja en silencio, sin saber cómo reaccionar. Cuando se encienden las luces del cine, nadie habla. No hacen falta palabras después de una historia como esta. Todo está dicho en esa última escena: el dolor, la impotencia, la tristeza de saberse usada y rota.
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