Libros 21 enero, 2026

¿Y si la violencia más peligrosa fuera la que no deja “marcas visibles”?

“Comerás flores” de Lucia Solla Sobral
  • Voto autor

    5

Quizá por eso esa «violencia invisible» es la más peligrosa: porque actúa en la sombra, normalizándose, mientras apaga, poco a poco, lo que somos…
Esa que no se ve en la piel, pero se instala en la forma de hablar, de pedir perdón sin culpa, de dudar de uno mismo. La que se disfraza de silencios largos, de gestos que minimizan, de palabras que parecen cuidado pero son control. Esa violencia no grita, no golpea, pero erosiona lentamente la identidad hasta que amar duele y duele sin saber por qué.


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Quizá por eso esa «violencia invisible» es la más peligrosa: porque actúa en la sombra, normalizándose, mientras apaga, poco a poco, lo que somos…

Esa que no se ve en la piel, pero se instala en la forma de hablar, de pedir perdón sin culpa, de dudar de uno mismo. La que se disfraza de silencios largos, de gestos que minimizan, de palabras que parecen cuidado pero son control. Esa violencia no grita, no golpea, pero erosiona lentamente la identidad hasta que amar duele y duele sin saber por qué.

Reconocerla es difícil porque no siempre parece violencia; a veces parece amor, costumbre o miedo a quedarse solo. Y quizá por eso es la más peligrosa: porque actúa en la sombra, normalizándose, mientras apaga, poco a poco, lo que somos.

Esta fue la reflexión que me quedó después de leer “Comerás flores” Lucia Solla Sobral ya quees una novela que no se lee desde la distancia: se lee desde el cuerpo, desde la memoria y desde esas emociones que creías ajenas hasta que empiezan a sentirse demasiado propias. Es un libro cercano, incómodo y honesto, donde la rabia, la impotencia y los caminos ya transitados aparecen sin maquillaje. Hay escenas y sensaciones que no se observan: se reconocen.

La historia avanza desde un lugar aparentemente luminoso, casi cotidiano, y poco a poco va cerrando el cerco. Lo que empieza como amor, compañía y refugio se transforma en una experiencia asfixiante, marcada por silencios, culpas heredadas y una pérdida progresiva de la voz propia. Lucia consigue que el lector identifique con claridad esas señales que, en la vida real, suelen pasar desapercibidas: la manipulación sutil, la invalidación constante, el desgaste emocional que se disfraza de cuidado.

Uno de los grandes aciertos del libro es cómo retrata las relaciones humanas en todas sus capas: la pareja, sí, pero también la amistad, el duelo y la necesidad profunda de sentirse querido cuando se atraviesa una pérdida. Las amistades aparecen como lo que realmente son: sostén, oxígeno, ancla. Y eso le da a la novela una dimensión emocional muy potente.

Sorprende, además, que se trate de una primera novela. La construcción de la historia, la atmósfera y el arco emocional están muy bien logrados. Se nota una voz clara, íntima, que no necesita exagerar para impactar. Todo ocurre de manera progresiva, casi en bucle, y esa repetición no cansa: explica. Te hace entender cómo se queda una persona atrapada… y cómo el lector también lo hace.

De los aspectos más duros que atraviesa la novela es la dificultad de reconocer esos amores que lastiman mientras aún creemos que nos cuidan. Porque no siempre la violencia grita ni golpea: muchas veces se instala en los gestos pequeños, en los silencios que castigan, en la manipulación disfrazada de preocupación o amor. Comerás flores pone palabras a esa violencia que casi nunca se nombra, pero que cala hondo, que desgasta lentamente y que puede resultar incluso más devastadora que la física, precisamente porque cuesta identificarla y, por eso, romper con ella.

Esta es una novela valiente, necesaria y profundamente humana. Un libro que duele porque es real, porque se parece demasiado a historias vividas (propias o ajenas) y porque, al terminarlo, es imposible no pensar en alguien a quien querrías regalárselo.

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Sobre el autor

Felipe Puerta

Fundador y director del medio digital Cementerio de libros.
Ad ganga med bok I maganum.
"No eres lo que escribes, eres lo que lees".

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